Cuando pensamos en un osteosarcoma, automáticamente imaginamos un cáncer de huesos en las patas de un perro grande. Sin embargo, la medicina felina es única y sorprendente. ¿Sabías que los gatos pueden desarrollar tumores con tejido óseo dentro del propio ojo?
En UMAVET, como centro enfocado en la oncología veterinaria, recibimos casos complejos que requieren un diagnóstico diferencial muy fino. Hoy hablamos del Osteosarcoma Ocular Felino, una patología grave que suele esconderse tras antiguas lesiones.
¿Qué es el Osteosarcoma Ocular en gatos?
Aunque suene extraño que aparezca hueso en un ojo, en el gato existe una entidad llamada Sarcoma Ocular Postraumático Felino (FPTOS). Se trata de un tumor maligno muy agresivo que se desarrolla, en muchos casos, a partir del cristalino del ojo.
La particularidad de este tumor es que las células cancerígenas pueden sufrir una «metaplasia», transformándose y creando cartílago o hueso (osteosarcoma) dentro del globo ocular.
El factor tiempo: El peligro de las viejas heridas
A diferencia de otros tumores que aparecen «de la nada», este tipo de sarcoma tiene un historial muy claro en la mayoría de pacientes:
- Traumatismos antiguos: Un arañazo o golpe en el ojo ocurrido hace meses o incluso años.
- Inflamación crónica: Uveítis que no se curaron bien a lo largo del tiempo.
- Rotura del cristalino: Si el cristalino se rompió en el pasado, libera sustancias que, años después, pueden desencadenar la formación del tumor.
Si tu gato tuvo un problema ocular grave hace años y ahora notas cambios en ese mismo ojo, es una señal de alerta roja.
Síntomas: ¿Qué ve el propietario?
El osteosarcoma ocular suele aparecer en gatos de edad media o avanzada (aunque no es exclusivo). Los signos clínicos que deben hacerte pedir cita con un oncólogo veterinario incluyen:
- Cambio de color: El ojo se ve blanco (catarata) o con manchas extrañas.
- Glaucoma: Aumento de la presión intraocular (el ojo parece más grande o «saltón»).
- Ceguera: Pérdida total de visión en ese ojo.
- Dolor: El gato mantiene el ojo cerrado, lagrimea o se frota (aunque los gatos esconden muy bien el dolor).
- Phthisis bulbi: En fases avanzadas o previas, el ojo puede haberse «atrofiado» o encogido antes de empezar a crecer el tumor.
El Diagnóstico en UMAVET
Para confirmar si estamos ante un osteosarcoma ocular, en nuestra clínica realizamos un abordaje oncológico completo:
- Examen Oftalmológico Completo: Evaluación del fondo de ojo y presión intraocular.
- Ecografía Ocular: Fundamental para ver si hay masas intraoculares que ya están formando densidad ósea (sombra acústica).
- TAC (Tomografía): En casos donde sospechamos que el tumor ha podido salir del ojo e invadir la órbita o el cráneo.
Tratamiento: ¿Tiene cura?
La realidad médica de este tumor es que es localmente invasivo. Esto significa que tiende a crecer y puede llegar al nervio óptico y al cerebro.
El tratamiento de elección, y el único que ofrece garantías de eliminar el dolor y prevenir la expansión local, es la enucleación (extirpación del ojo).
Sabemos que para un propietario suena drástico, pero debemos recordar dos cosas:
- Ese ojo, por lo general, ya es ciego y doloroso.
- La cirugía elimina el dolor crónico y devuelve calidad de vida al paciente.
Tras la cirugía, es obligatorio enviar el ojo al laboratorio para biopsia (histopatología). Solo así confirmaremos si era un osteosarcoma y si los márgenes están limpios. Dependiendo del grado de malignidad, nuestro equipo liderado por Jorge Martos valorará si es necesario tratamiento complementario con quimioterapia para prevenir metástasis a distancia.
La vigilancia es clave en ojos crónicos
El osteosarcoma ocular felino es una enfermedad rara pero devastadora si no se actúa a tiempo. Si tu gato tiene un historial de golpes en los ojos o uveítis crónicas, la vigilancia es tu mejor arma.
¿Notas algo extraño en la mirada de tu felino? No esperes a que el ojo se inflame. En UMAVET, recibimos casos derivados para dar solución a las patologías oncológicas más complejas.














